Debido a la situación en la que vivimos por el COVID 19 muchos profesionales de la conducción, sobre todo taxistas y conductores de VTC, han comenzado a instalar mamparas de protección con el fin de separar su habitáculo de las plazas reservadas para los clientes con el objetivo de reducir al mínimo el riego de contagio.

Según indica la sexta revisión del Manual de Reformas de Vehículos, publicada en mayo de este mismo año, en concreto, el código de reforma 8.21 de instalación o desinstalación de mamparas de separación entre asientos, especifica que «NO se considerará reforma la instalación de elementos desmontables y temporales para cumplir las medidas de protección adoptadas durante la crisis sanitaria derivada por el COVID-19».

Esta reforma se aplica a transformaciones tales como la instalación de mamparas de metacrilato detrás del asiento del conductor para vehículos taxi o policía, así como la instalación de separadores frontales o laterales, entre otras. Eso sí, la norma es muy distinta en función del tipo de vehículo, ya que los autobuses y autocares siguen teniendo unos requisitos técnicos más estrictos.

En cualquier caso, el ministerio de Industria establece que se debe evitar la instalación de elementos que puedan disminuir las condiciones de seguridad en circulación de vehículo, por ejemplo, elementos que restrinjan o dificulten la visión de los espejos, presenten riesgos de astillamiento o estén fabricados en un material rígido que pueda presentar peligro en caso de impacto.

Asimismo, la instalación de elementos que no sean temporales y fácilmente desmontables, es decir, que sean de carácter permanente, tendrá consideración de reforma y, por tanto, requerirá de homologación.

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